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viernes 11 de abril de 2008

13, Rue del Percebe


De Colón a Alonso Martínez está la calle Génova. Y en el número 13 se sitúa la sede nacional del Partido Popular.

Pero por lo visto la última semana, habría que cambiar el nombre de la calle: 13, Rue del Percebe.
Porque hay que ser bastante percebe para hacer lo que los dirigentes (y algún no dirigente con aspiraciones) están haciendo, y sobre todo diciendo.

Ora Mariano Rajoy, ora Esperanza Aguirre. Ora Alberto Ruiz-Gallardón, ora Francisco Camps. Ora Manuel Cobo, ora Ignacio González. Ora José Valcárcel, ora Alvarez Cascos, ora el que le toque mañana.

La verdad es que es para orar, desde luego. Pero no para ponerle un cirio a la Virgen del Pilar y pedirle que el PP se quede como está; porque si se queda como está, el PSOE también se quedará como está, es decir en el Gobierno durante muchos años más.

Prietas las filas. Para Francisco Camps y Rita Barberá, el PP valenciano apoya a Rajoy como un solo hombre (y mujer). ¿Han ido casa por casa a preguntar? ¿Habrán recibido todos los militantes un encuestador mileurista en su domicilio para preguntar si apoyan a Mariano o a Esperanza?
Declaraciones como esta no ayudan a la pluralidad. Si Aguirre quiere abrir un debate ideológico está en su derecho y además es bueno que se haga. Y los valencianos tienen derecho a decidir dónde creen que está el futuro del Partido Popular, diga Camps lo que diga.

Es mucho más coherente la postura de Javier Arenas, apoyando a Rajoy pero afirmando que los compromisarios andaluces votarán lo que consideren oportuno. Y sobre todo las de Alvarez Cascos, un político que nunca ha sido mi personaje favorito del PP pero que hoy ha dicho algo lleno de sentido. Exactamente lo que yo planteo sobre Camps: ¿Es que le han preguntado a todos? A él no, por ejemplo. A mi, tampoco.

Afortunadamente, este debate o lo que sea que está sucediendo en el Partido Popular, tiene lugar a un mes de pasadas las elecciones. O lo que es lo mismo, a un mes de perdidas. Sin embargo, supongo que los dirigentes del partido no se levantaron el lunes 10 de marzo por la mañana y descubrieron que la vida en Génova 13 (o en 13 Rue del Percebe) no era de color de rosa. Los problemas, las discrepancias y las dudas sobre el liderazgo estaban latentes y han saltado una vez se consumó la anunciada derrota electoral.

Una derrota, si se me permite, buscada hasta la saciedad por el Partido Popular. Lo digo porque lo que ha ocurrido en los últimos cuatro años ha sido bastante lamentable. El equipo dirigente era un equipo quemado desde el 11-M (Acebes y Zaplana sobre todo). Un equipo que por lo visto no era el de Mariano Rajoy. ¿Entonces de quién era? ¿De José Mª Aznar? Si a lo largo de estos cuatro años Rajoy ha tenido un equipo impuesto... ¿por qué debemos confiar ahora en quien no ha sido capaz de hacer valer su postura?

Nada nuevo bajo el sol. El PSOE tuvo sus momentos de debacle tras las elecciones de 1996. El proceso de primarias (?) le dio el liderato a Josep Borrell. Pero como Borrell no gustaba a muchos (¿entonces por qué lo eligieron?), se dedicaron a torpedearlo hasta que en un nuevo proceso se eligió a Joaquín Almunia como candidato en 2000. Almunia tenía menos carisma que Queiroz, aquel entrenador del Real Madrid al que Florentino Pérez fichó precisamente por su perfil bajo. Bajísimo, diría yo. El resultado fue que entre los méritos de Aznar y el perfil de la alternativa, el PP obtuvo una amplia mayoría absoluta.

Pero el PSOE supo renovarse a tiempo. Justo después de la debacle electoral. Zetapé se impuso a José Bono que era el favorito. Una decisión equivocada, ya que Zetapé jamás habría ganado sin los atentados del 11-M en Madrid. Pero al fin y a la postre, es el Presidente del Gobierno. Y sin atentados masivos hace un mes, ha vuelto a ganar.

Rajoy pide otra oportunidad, según él como la tuvieron Felipe González o José Mª Aznar. De momento lleva dos, que es más de las que tuvieron Hernández-Mancha o Almunia. Los casos de Felipe y Aznar no son comparables. El de FG porque hablamos de un momento histórico determinado. El de Aznar porque en 1989 Alianza Popular y luego el Partido Popular estaban prácticamente en ruinas. Aunque los atentados de 2004 fueran determinantes, Rajoy venía de una mayoría absoluta popular. Si en cuatro años no ha derrotado al "peor presidente de la historia" ¿Cómo queda él? ¿Peor que "el peor Presidente de la historia"?

No es eso. Mariano Rajoy sería mucho mejor Presidente que Zetapé. Pero lo cierto es que más de 11 millones de personas han decidido que no lo sea por segunda vez. Es hora de renunciar a la excedencia como registrador de la propiedad. O puede ser hora de intentar ser candidato a la Xunta de Galicia, y recuperar la sangría de votos que el 9-M se produjo allí.

En cualquier caso el espectáculo que está dando el PP, sobre todo en Madrid, es para hacer pensar si alguno de estos cantamañanas que salen como setas tras la lluvia a modo de escuderos de Esperanza Aguirre o de Alberto Ruiz-Galladón, tienen idea de lo que están haciendo. Espero que esto sólo sea un "calentar" el partido al modo de un Real Madrid-Barça. Que después de jugarse, nadie se acuerde de lo que Calderón o Laporta dicen en el Marca o en el Sport.

Yo, y por si alguien me escucha, insisto una vez más en mi convicción que la actual dirección del partido no ganará en 2012. Aún digo más: Yo mismo, votante del PP (y de AP) desde 1986, no votaré en 2012 si Mariano Rajoy vuelve a ser el candidato aspirante a desalojar al PSOE de la Moncloa. Creo que Mariano Rajoy sería mucho mejor presidente que Zetapé, pero también creo que un partido que no sabe acometer una renovación imprescindible a tiempo no es digno de mi voto. Los márgenes de confianza duran hasta que no hay margen que dar. Y yo lo siento mucho, pero no tengo más.

2 marineros comentaron:

Miguel Pazos dijo...

Yo el tema lo veo con un cierto catrastofismo dentro del partido. Por mi parte apoyo a Esperanza abiertamente, pero no creo que con Rajoy vayamos tan mal. Creo que el problema no reside en Rajoy, yo después de las elecciones lo seguí apoyando. Lo apoyé hasta que nombró a Soraya portavoz, ahí me empecé a resentir, pero Mariano me parece un gran líder. Personalmente me gusta, pero lo que está haciendo ahora no le va para nada.

Un saludo

MedinaSidonia dijo...

Yo estoy de acuerdo en que Mariano podía haber sido un gran presidente. Pero ya no lo va a ser. Y el problema no es Mariano sí o Mariano no, sino lo que hay detrás. Yo creo que no es un problema de personas, sino de ideas que interesen o no a la gente. En un mundo desideologizado, curiosamente la clave es la ideología. ¿Queremos un PP conservador o queremos un PP liberal? Porque aunque lo parezca y en el PP existan las dos corrientes (y otras), eso es lo importante. Esperanza (y Alberto también, sí), representan el liberalismo. Lee el post "Las palabras importan:Liberal no es igual que conservador". Y gracias por tu comentario.