
Este es un mundo poderosamente desideologizado. Votamos con el bolsillo o con la simpatía o antipatía que nos inspiran los cabezas de cartel. Ya no hay derecha o izquierda, y menos mal, porque se trata de conceptos que provienen de la Revolución Francesa y que a estas alturas de la película ya han sido ampliamente superados. O deberían.
Derecha e izquierda son hoy las dos caras de la moneda. Y curiosamente el electorado más difícil de captar parece ser el de centro, que sería el canto de la misma moneda. Pero no es cierto: Hoy el votante de centro, salvo excepciones que votan a radicales de izquierda y derecha, somos todos.
Obviamente habrá gente que se sienta de izquierdas o de derechas respectivamente. Con el corazón. Históricos del Frente Popular del 36, si queda alguno, y nostálgicos de Franco que tampoco abundan precisamente. Por las esquinas de la izquierda vienen los antisistema y por las de la derecha los nazis. Ambos igual de violentos y marginales. Pero la mayor parte de la base de votantes de PP y PSOE se sitúa en el centro. Con más simpatía hacia uno u otro lado, pero en el centro.
Un ejemplo de manual es el de Aragón en las dos últimas elecciones generales. El agua no es de derechas ni de izquierdas. Ni siquiera es de centro: Son sólo dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. El agua no tiene ni color, ni olor, ni sabor, ni mucho menos ideología política. Aragón votaba PP hasta que en 2004 entró en campaña el PHN y automáticamente Aragón votó al partido que dijo que eliminaría el Plan. Eso no es ideología, eso es ser práctico. Tampoco convierte a los aragoneses en votantes de centro, simplemente evidencia que la ideología no es hoy lo que decide al ganador.
¿Cuál es hoy la ideología de un partido pretendidamente de izquierdas como el PSOE? Para empezar, un partido que renunció al marxismo no puede situarse a la izquierda. No hay izquierda en el PSOE salvo en el nombre. Hay programas electorales con medidas mejores o peores (más bien peores, pero eso es mi opinión).
¿Y el PP que desde que dejó de ser Alianza Popular se alejó de las posiciones "neocon" para abrazar el liberalismo como norma de vida y de gestión de la "cosa pública"?
Hoy, nadie en el mundo civilizado espera que gane la izquierda y colectivice la banca o los medios de comunicación. Hablo de países civilizados y no de otros que todos tenemos en la cabeza. Tampoco nadie espera que gane la derecha y de repente se acabe el divorcio, el aborto o se vuelva al servicio militar obligatorio. De hecho, el PP acabó con la mili.
Simplemente, apenas quedan votantes izquierdistas o derechistas, y por eso los partidos mayoritarios se afanan en captar a esos votantes que dan vueltas al centro del espectro, y que son los que cambian el signo de unas elecciones. Ambos partidos mayoritarios se atribuyen su representación. Y por supuesto cada uno pretende estar más al centro que el otro.
Pero ¿qué rayos es eso del centro? ¿Existe realmente o es un invento de los políticos? Y si todos somos de centro con matices hacia uno u otro lado ¿Por qué fracasan casi siempre los experimentos que pretenden crear un partido de auténtico centro?
La respuesta a esta última pregunta es obvia: Fracasan porque realmente no hay espacio. En España PP y PSOE lo ocupan desde todas las posiciones posibles. Por tanto, crear un nuevo partido que se atribuya el centro sería querer estar "en el centro del centro". Por eso fracasó Adolfo Suárez con el CDS: Disuelta la UCD los políticos que formaban parte de ese partido se fueron al PSOE o a AP (ahora PP) y "centraron" ambas formaciones.
Decía Margaret Thatcher que era peligroso estar en el centro porque te atropella el tráfico de ambos lados. La diferencia con la época ochentera de Thatcher es que tal vez ahora no hay apenas tráfico en los lados. Si acaso un poco en las cunetas (los antisistema y los nazis). Y si todo el tráfico va por el centro, es muy difícil encajar a alguien nuevo. Por una parte, la izquierda ha cambiado mucho desde la caída del Muro de Berlín. Por otra, la derecha asume en Europa como propios valores de protección social y estado del bienestar.
En economía ya no se acepta ni el laisez-faire radical adamsmithsoniano (bonito palabro que me acabo de inventar) ni el mercado controlado al estilo marxista.
La historia del mundo desde principios de los noventa, con la caída de la URSS y la ruina de "paraísos" comunistas como Cuba, Corea del Norte o la propia China (país grande pero pobre) prueban que las teorías de Marx han sido una estafa para los afectados.
Por otra parte nuestra propia opulenta sociedad occidental echa por tierra las viejas teorías de Smith, de David Ricardo y de Malthus: Sostenían que los salarios se mantenían al nivel de subsistencia, y si subían se producía un aumento de población y por tanto mayor competencia por el trabajo, lo que volvía a llevar a los salarios a ese nivel de mera subsistencia. Sin embargo, los países ricos somos los que tenemos los problemas de natalidad. Cuanto más suben los salarios, menos hijos se tienen. Y son los inmigrantes, con rentas más bajas los que mantienen o incrementan la población.
De modo que la ideología actual no es de derechas o de izquierdas. Es simplemente humana y se llama "Egocentrismo" (lo de "centrismo" tras "ego" es pura casualidad más o menos). Hoy, tener hijos supone que no puedes emplear tu abultado sueldo en ese estupendo coche nuevo, que tendrás que dejar tu monísimo apartamento del centro (toma ya ironía ideológico-urbanística) e irte a las afueras a vivir en un piso más grande, o que no podrás ir a esquiar a Nueva Zelanda en el verano europeo.
Por eso como ya he dicho antes, la gente hoy vota mayoritariamente con el bolsillo. Y además con el bolsillo a corto plazo. Con caradura pero conociendo cómo somos, Zetapé prometió 400 euros, renta de emancipación, cheque-bebé... y el cortoplacismo de la gente hizo el resto. La gente no votó por la izquierda: La gente votó por la pasta gansa.
El próximo congreso del Partido Popular parece intentar, entre otras cosas, centrar el partido. Para un PP que ya dice situarse en el centro, esto supone "centrar el centro" o algo así. Sea lo que sea que eso signifique, el PP se autoatribuirá la representación misma del centrismo al acabar el congreso. El PSOE hará exactamente lo mismo cuando celebre el suyo en su momento.
Hoy, sin ideologías definidas claramente es el bolsillo el que manda. Y a partir de ahí, o se vota a las siglas por tradición, o a las caras por empatía. Y Zetapé resulta más favorecido ante las cámaras que un encorsetado Rajoy.
Entre eso y las promesas de unos euros, ganó las elecciones. Los españoles vendieron (o mejor dicho, alquilaron) sus próximos cuatro años por un plato de lentejas, que al ritmo que van los precios pronto no podrán comprar con esos eurillos que devuelve Zetapé.
miércoles 23 de abril de 2008
El Centro del Centro...
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2 marineros comentaron:
En el articulo se confunden terminos...hay falta de conocimiento de la historia...el partido de Adolfo Suarez...el Centro Democratico y Social era de primeras *liberal*, es una gran mentira aceptada por todo el mundo que en el PP hay liberales, no de ninguna manera (quizás, y solo quizás Alberto Ruiz Gallardón, que por cierto si se le podria denominar de centro), la CDS tenia un corte de democratico radical, el PP ni se le asoma...porque...ser liberal no es ser liberal economicamente, lo es tambien en dar libertades civicas y derechos ciudadanos. Tambien hacia una fuerte apuesta por la cultura una apuesta muy grande para que funcionase como motor social. También era hasta cierto punto centralista y tambien apostaba por la independencia de las instituciones, por la responsabilidad de los ciudadanos y de los politicos haciendo politica de pactos y de estado (como hacia el señor Suarez) y siempre por el dialogo, de hecho el lema de una de sus campañas era..."la fuerza del dialogo". El problema de su fracaso es que no era un bulldog, la gente cree que por defenderse algo de forma agresiva se defiende mejor y que por pactar con el otro le estas poniendo el culo...
La politica de centro no ha sido practicada desde que el señor Suarez se fué, me resulta una ofenda que se diga que el PP es de centro, es una mentira, el PP es un partido conservador, o neoconservador, pero nunca liberal, ademas tiene toques catolicos podria decirse que es democristiano...y el PSOE es una socialdemocracia muy cutre...y mucha politica de espectaculo con el señor zapatero, pero nada real...
Lo cierto es que ambos partidos estan totalmente carentes de ideas, y por eso hacen eso, y se pelean para intentar diferenciarse pero lo cierto es que no son para nada diferentes excepto en cuatro tonterias, y...está muy equivocado el articulo cuando dice que la extrema izquierda es antisistema...deberia saber el autor que un Anarquista no aboga por ningun tipo de sistema...asi que es un profundo error de conceptos, el comunista es la extrema izquierda y su sistema es el sistema comunista donde todos lo vienes son del estado.
Por cierto, y aunque hayas escuchado o visto que el CDS se metio en el PP...es mentira, el CDS existe y su web tambien...en el PP se metieron algunos dirigentes, pero nada mas...
Estoy bastante de acuerdo contigo en muchas cosas... pero no en otras
Lo que vengo a decir es que los partidos se autoatribuyen la representación del centro.
En la época en que CDS competía por un espacio, existían el PDP (Partido Demócrata Popular ) de Oscar Alzaga, democristianos, y UL (Unión Liberal) de José Antonio Segurado, liberales. Ambos se unieron a AP para las elecciones de 1986 (Alzaga se fue después). Todos ellos venían de UCD.
Por parte del PSOE, los socialdemócratas se unieron a Francisco Fernández Ordóñez y se fueron al PSOE.
Mi opinión es que decir que Suárez era el centro es como decir que era falangista porque fue Secretario General del Movimiento. No era ni lo uno ni lo otro. UCD fue un partido necesario en una época en la que tecnócratas del franquismo vieron que era imprescindible transformar (no romper) España y llevarla a lo que es hoy. Frente a nostálgicos (AP) y rupturistas (PSOE y PCE). Sólo UCD podía haber hecho lo que se hizo, con gente de todas (o casi todas las tendencias) tirando hacia el mismo lado. Una vez hecho, UCD desapareció.
Pero esa era una época en la que aun existían ideologías. No era 2008.
Sigo pensando que CDS fue más una apuesta del ego de Suárez, que una alternativa válida en un momento en el que el que PP y PSOE iban "centrando" sus propuestas. Sé que existe (vi los anuncios en TV, y vi sus resultados cuando analicé las eleccciones). Sé que Agustín Rodríguez-Sahagún fue alcalde de Madrid con el apoyo del PP tras dejar fuera a Juan Barranco.
Y sigo pensando que en el PP hay más liberales de los que crees. Estoy de acuerdo en Ruiz-Gallardón pero también creo que Esperanza Aguirre lo es. Que sus peleas son más de egos que de ideas.
Estoy de acuerdo en el barniz católico que tiene el PP también. Algo que tendrá que quitarse, pero esa es una opinión personal, yo no soy católico. Ya he hablado de ello en varios posts.
Por otra parte, no creo haber dicho que toda la extrema izquierda sea antisistema, sino que los antisistema son de extrema izquierda. Parece lo mismo, pero no lo es. Tampoco toda la extrema derecha es nazi, pero los nazis son de extrema derecha.
El primer error es considerar a los anarquistas como extrema izquierda: No son ni de derecha ni izquierda, están al margen. Eso si alguno de los que se autodenominan anarquistas tuviera la menor idea de quienes eran Miguel Bakunin y Kropotkin, que no creo. Se limitan a romper farolas y oír a los Sex Pistols con cuatro crestas de colores como las que había hace décadas en Piccadilly Circus para que los turistas sacaran fotos. Lo que demuestra una vez más que no hay ideologías, sino gamberros en este caso.
Para terminar, creo que partes de un supuesto equivocado: El liberalismo no lo es sólo en lo económico, ya lo sé. No consiste en dar libertades, porque como ser libre, yo ya las tengo, con independencia de que estén o no plasmadas en leyes. No necesito que me las den. Los derechos son otra cosa.
Un ejemplo: Los españoles tienen la libertad de afiliarse a un partido. Sin embargo, el derecho prohíbe que los militares o los jueces puedan hacerlo. No digo que esté bien o mal, es lo que hay.
¿instituciones independientes?
En cuanto a la cultura (supongo que te refieres a educación) como motor social, estamos de acuerdo. ¿Pero qué educación? También los regímenes totalitarios ponen el acento en cultura y educación. En la suya, claro.
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