Subscribe to my full feed.

viernes 7 de noviembre de 2008

Nunc est bibendum


Libiam nè lieti calici
Bebamos alegremente de este vaso

Che la bellezza infiora,

resplandeciente de belleza

E la fuggevol ora

y que la hora efímera

S'inebri a voluttà.

se embriague de deleite.

Libiam nè dolci fremiti

Bebamos con el dulce estremecimiento

Che suscita l'amore,

que el amor despierta

Poichè quell'occhio al cuore

puesto que estos bellos ojos

Onnipotente va.

nos atraviesan el corazón.

Libiamo, amor fra i calici

Bebamos porque el vino

Più caldi baci avrà.

avivará los besos del amor.



Estos versos del libreto de Piave para La Traviata de Verdi me sirven para introducir a mi amigo el Gin & Tonic. Cuando digo amigo no quiero decir que me pase la vida amarrado a una copa, ni mucho menos. Soy bebedor de fin de semana, exclusivamente. Mi dosis de alcohol semanal se limita al vino de algunas cenas los viernes y sábados, y a las subsiguientes consumiciones de G&T esos mismos días. Como concesión especial, un par de claras en el bar de debajo de casa en la Prospe los días de partido de Champions del Real Madrid.

El G&T es eso que como decía una vez, tenemos en cierta dosis los de la Generación X (creo que lo que somos es la GIN-eración X) en las venas. Todos mis amigos (o sea T-O-D-O-S) beben G&T cuando beben el 99% de las veces, y creo que es porque es casi un símbolo generacional, como lo es la bruja Avería, los Levi's 501 o el VW Golf GTI (el de los dobles faros redondos de fin de los 80s y primeros 90s). Y además (y sobre todo) lo bebemos porque está buenísimo.

Hace unos días, un buen amigo criticó en su blog la ginebra Hendrick's. O mejor dicho, criticó los G&T realizados con esa ginebra, que se aromatizan con piel de pepino y con una rodaja del mismo. Eso le da un olor a la bebida que para algunos podría parecerse más a un gazpacho andaluz que a un trago largo. Ultimamente en Madrid y en Zaragoza (no sé en otros sitios) han empezado a poner pétalos de rosa, o una pequeña rosa en la copa. A mi, la verdad es que eso me parece excesivo. Poner pétalos de rosa que luego tienes que sacarte de la boca y que realmente no le aportan nada al G&T es un snobismo fuera de lugar, y en esto tengo que dar la razón a mi amigo. Si te comes los pétalos, no queda luego muy bonito sonreír y tener trocitos de rosa entre los dientes. Al contrario de lo que pueda parecer, el glamour de las rosas rojas tiene un límite y si sonríes así a una chica, lo probable es que te sugiera que te laves los dientes antes que sucumbir a tus encantos.

A mi el G&T de Hendrick's con su pepino me gusta, para tomar uno o dos como mucho. Con tres o más de estos acabas entrando en casa a cuatro patas, suponiendo que aciertes a llegar, y es que la gradación alcohólica de esta ginebra es mayor. Uno, que hace ya muchos años que vive solo, no tiene que preocuparse de no despertar a alguien. Pero cuando voy fines de semana a Zaragoza voy a casa de mis padres, de modo que hay que andarse con cuidado de no pisar al gato y llegar vivo a mi dormitorio de adolescente. Así que es mejor continuar con Seagram's o con Tanqueray el resto de la noche, aunque eso de mezclar bebidas no sea bueno del todo.

Volviendo a los clásicos, el G&T con su corteza de lima o de limón es casi insuperable. La actual duquesa consorte odia el pepino (y la sandía) y se bebe los G&T de Hendrick's con corteza de limón, que está también extraordinario. Es ella quien me ha sugerido que pruebe la ginebra Xoriguer, así que aprovechando que mis padres están ahora mismo en Mallorca les he pedido una botella, de la que daremos cumplida cuenta entre los dos con unas tónicas Fever Tree y corteza de limón (esta vez llevaré las tónicas y no tendré que bajar a la "toniquería" de guardia a horas intempestivas).

También últimamente un gran amigo me hizo probar el G&T de ginebra Citadelle, con corteza de naranja. Riquísimo también, aunque algo menos ácido y menos refrescante lógicamente. El mundo no se acaba en la Hendrick's, para regocijo de mi amigo criticón.

El snobismo en los G&T ha llegado hasta esferificar la ginebra y añadirla a la tónica, de forma que las bolitas de ginebra azulada explotan en la boca llena de tónica, y se mezclan. ¡Cuánto daño le hacen los bartenders "adriáticos" al simple placer de tomar una copa con tus amigos un fin de semana!. Y eso por no hablar de copas a las que se añaden luces LED: Si eres un auténtico geek debe quedar precioso tragarse alguna y hacerse luego una radiografía del aparato digestivo iluminado como un árbol de Navidad. "Less is more", decía el gran director de la Bauhaus Ludwig Mies Van der Rohe, y eso es aplicable a la arquitectura y a las bebidas, que no necesitan ser "deconstruidas".

El mercado de los espirituosos super-premium ha venido últimamente a animar el tradicional e inmutable mundo del G&T (si aceptamos que hay un "mundo del G&T"). Sin embargo, a este paso no parece lejano el día que "aromaticemos" nuestra bebida favorita con un pimiento del piquillo o con un par de berberechos en vinagre. O con un hueso de jamón, como si hiciéramos un cocido en vez de una copa. Empiezo a notar el olor a sardina a la brasa en los bares de moda cuando a alguien se le ocurra destilar una ginebra ultraexclusiva con "algas del mediterráneo" o a codillo con choucroutte si lo destilan con "tierra de Alsacia". Estoy dando la razón en parte al post de mi querido amigo: Hay un límite para casi todo, y las rosas en el G&T están claramente fuera de él.

Si en Europa, y en concreto en España la ginebra siempre ha sido la base de las copas, el vodka ha reinado en EEUU durante años. Pero ya no está solo, y ahora los norteamericanos redescubren que hay bebidas alcohólicas blancas con sabor. Porque ¿A qué sabe el vodka? Más bien a nada: Un alcohol hecho a base de piel de patata o de grano que no se ha utilizado para hacer biodiesel no puede ser gran cosa; y de hecho la traduccción del ruso y del polaco de la palabra vodka es "agüita": Incluso el nombre es insípido, inodoro e incoloro.

Sin embargo cada marca de ginebra tiene su receta distintiva, y los connoisseurs y aficionados (léase con acento inglés) son capaces de distinguir las distintas variedades de bayas silvestres que forman parte de su composición: No sólo de enebro vive la ginebra, y hay tantos estilos de G&T como marcas de espirituoso blanco. El detalle del aroma de pepino holandés o de rosa de Bulgaria puede tener su gracia, pero cuidado: De ahí al berberecho o al codillo dentro de la copa hay un paso.

Así que citando a Horacio, "nunc est bibendum" (bebamos ahora) un buen Gin & Tonic con la ginebra de nuestra preferencia, y por supuesto disfrutemos de ella brindando con la dueña de "esos bellos ojos que nos atraviesan el corazón" (La Traviata. Acto I, Escena 1ª)


El Gin & Tonic perfecto, según MedinaSidonia:

- Una copa de borgoña, o que no sea de borgoña pero al menos sea grande.
- 8 ó 10 cubitos de hielo (no de agua del grifo, please).
- Ginebra (Hendrick's, Seagram's, A.v Wees, G-Vine...) Un día de estos probaré la Xoriguer, elaborada en Menorca.
- Tónica Fever Tree.
- Corteza de lima (se admite de limón, por supuesto).

Con dos pinzas de hielo, retorcer la corteza de lima encima de la copa, ya con los cubitos. Frotar después el borde de la copa con la corteza de lima. Añadir la ginebra (3/10), añadir la tónica (7/10), remover brevemente. Como se ve, en esta ocasión es "agitado, no sacudido". Pero claro, Bond no bebe G&T.

3 marineros comentaron:

La bella Hulda dijo...

Querido,
¡permítame prevenirle! El 'xoriguer' es poco menos que un potente matarratas, sólo potable a cuatro patas y en medio de los más orgiásticos desenfrenos sanjoaneros... Avisado queda, navegante.

Hans dijo...

No sé quién es La Bella Hulda, pero, mi muy querido amigo, tiene mucha razón: guárdate de la Xoriguer, producto envasado en frasco que evoca -remota, torpemente- los canecos de las Genevers holandesas, pero que, como tal producto se asimila bastante a esas cosas que me ponían en los G&T en, pongamos, Green.
Debes probarla para convencerte, supongo, pero tenlo claro desde ya: no es producto para caballeros. Es más bien consumible para botelloneros. Y estoy seguro que su resaca es letal.

Epicuro de Samos Jr dijo...

Je, je!!! No es que me quiera sentir muso, pero el párrafo que tiene a bien dedicarme es de los chispeante del post, ¡bravo, bravo!

Igualmente, debo felicitarle (y por eso lo hago, carajo!) por su creación del término Gin-eración X,acertado de todo punto. Por cierto, mi GTI de dos décadas le manda recuerdos.