
Nos podemos (se pueden) poner como quieran, pero la Guerra Civil la ganaron unos y la perdieron otros. Eso es así.
No hubo nunca un mensaje enviado a los medios desde el Gobierno de Negrín en Valencia (por otra parte, huyó a Francia semanas antes de acabar la guerra) anunciando el triunfo de los leales a la República. La verdad histórica es que el mensaje triunfal partió de Burgos y proclamó el triunfo de las tropas nacionales.
Ahora, la izquierda gramsciana y revisionista de Zetapé intenta cambiar la Historia con la complicidad de un juez estrella (que si tenemos suerte se convertirá en estrellado, como el anís) ignorante de las leyes de amnistía de 1977, la Constitución y los más elementales principios del enjuiciamiento criminal. Afortunadamente, al final se ha inhibido de la causa, probablemente porque el mandato de George W. Bush llega a su fin y ha decidido procesarle por la guerra de Irak, lo que tendrá más trascendencia mediática. O tal vez esté pensando en procesar a JFK por la invasión de Bahía Cochinos, a Nixon por la guerra de Vietnam o a Hiroito por la invasión japonesa de China. O a todos a la vez, en un audaz batiburrillo histórico-jurídico-imbécil. Lo veremos en las próximas semanas.
Lo diré lo bastante claro como para que todos lo entiendan: Nosotros ganamos la Guerra. Sí, nosotros. Obviamente yo no estuve allí, pero yo la gané como la ganó mi abuelo, oficial del ejército nacional. Siempre que voy a casa de mi hermano en el norte de España no dejo de ver el retrato de mi abuelo R. con uniforme de (creo) comandante. Es un retrato bastante posterior a la guerra, creo que de la época en la que fue profesor de la Academia General Militar en los primeros 50's. Ese retrato lo he visto toda mi vida, ya que antes estaba en Zaragoza en casa de mis abuelos. Si él se alistó en 1936 fue porque creía en algo. Mi abuelo era todo menos un golpista.
Fue una guerra cruel, en la que más de un millón de españoles murieron, y más todavía tuvieron que marcharse. ¿Fue un error? El error fue el perpetuamiento de Franco en el poder, no la toma del poder en sí misma. La forma de llegar a ese poder no es que sea lo de menos, pero algunos dictadores de la época llegaron al gobierno gracias a unas elecciones, y fueron bastante peores (y por eso mismo bastante más breves) que Franco. Teóricamente (sólo teóricamente) el gobierno de Hitler estaría legitimado por unas elecciones, mientras que el de Franco no, por haberse levantado en armas contra la República. Y creo que hay pocas dudas sobre cuál fue el régimen más brutal de la Historia de la humanidad.
El gran error de Franco fue quedarse una vez ganó la guerra. En vez de dejar el país en manos civiles que llevaran a España a una democracia que integrara a todos tras haber acabado con el error histórico de la II República (una buena idea en un país no preparado para eso), decidió que ya que estaba ahí ¿por qué voy a marcharme ahora que soy el puto amo? Casi 40 años perdidos y aislados del mundo en medio de curas, militares y falangistas (aunque estos duraron poco).
Para quien piense que decir que "los míos ganaron la guerra" y pensar esto último sobre la dictadura de Franco es una contradicción, que lea un poco sobre la lamentable historia de la II República Española, especialmente las partes en las que el PSOE da un golpe de estado el 7 de octubre del 34 o apoya la revolución de octubre del 34 también (Largo Caballero o Indalecio Prieto entre otros), o la proclamación del "estat catalá", también en ese bonito mes de octubre del 34. El bienio de la CEDA y el Partido Radical fue un infierno precisamente por la acción del PSOE, siempre tan respetuoso con las opiniones ajenas. Por cierto, de esto no se acuerdan a la hora de la memoria histérica.
Sin embargo, ya que vamos a revisar la Historia, este año 2008 ha sido prolijo en aniversarios: Desde un punto de vista totalmente aséptico y desapasionado, podemos concluir que la Guerra de la Independencia fue tan ilegal como lo haya podido ser la Guerra Civil, puesto que no podemos obviar que el rey legítimo de España era José I Bonaparte desde el 6 de junio de 1808.
¿O no era legítimo gracias (o por culpa) a los acontecimientos de Bayona? ¿No hubo una serie de renuncias que llevaron a la consecuencia de que José I acabara como rey legítimo de España? Pues júzguese por levantarse contra el poder legalmente constituido a El Empecinado, los generales Palafox y Castaños, Agustina de Aragón, los capitanes Daóiz y Velarde, al teniente Ruiz... incluso al Duque de Wellington. Cúrsense exhortos a parroquias, registros civiles y demás instancias para que certifiquen si Palafox está muerto (por si las moscas) como paso previo a su procesamiento por golpista. Y desentierrese a los pobres soldados franceses ajusticiados en cualquier camino, cuneta o tapia de cementerio que cayeron a trabucazos y navajazos víctimas de la cruel represión española. ¿Qué es eso de dedicar calles y plazas en toda España al 2 de mayo, a la Independencia, a Bailén o a los Sitios de Zaragoza? Son Napoleón, Murat o el soldado gabacho anónimo caído en defensa del orden legal los nombres que deberían ocupar las placas que dan nombre a las vías de nuestras ciudades.
Obviamente, todo lo anterior sería un despropósito total. Pero sería un ejercicio de pura coherencia histórica: Pepe Botella (que era abstemio, por cierto) era tan legítimo como pudo serlo Azaña. Lo que fuera el uno, lo era el otro.
¿Saben? Que yo sepa no hay ningún miembro de mi familia en las cunetas. Hay un hermano de mi abuelo que murió en la guerra cuyo cuerpo nunca se encontró, eso sí. Sobre si me gustaría que se le hicieran pruebas de ADN a cada calavera o a cada falange (sin segundas) del dedo gordo del pie que se encuentra por ahí para ver si es él, pues diría que me la pela bastante, obviamente. Aunque puedo entender a aquellos que quieren sacar los huesos de sus familiares de debajo de la tierra. Puedo aplaudir que se haga, incluso con ayuda oficial. Ahora bien, sacamos a unos y sacamos a otros. La España nacional cometió desmanes y barbaridades como las cometió la España republicana. Aunque la verdad, no se van a encontrar muchos restos de las 30 personas que se arrojaron vivas y coleando a los leones y tigres de la Casa de Fieras del Retiro en 1936, recreando al Coliseo romano en el Madrid revolucionario de las checas. De esto no se habla, como no se habla de los fusilados en Paracuellos del Jarama, en Aravaca, en Barbastro, en... en toda la España republicana, por acabar rápido.
La Historia la escriben los vencedores. Tan claro como que el régimen de Franco manipuló la guerra en su beneficio, está que ahora se pretende "remanipularla" otra vez para hacer pasar por "los buenos" a los republicanos. Y la verdad es que hablar de buenos y malos en una guerra civil es como hablar sobre si quieres más a papá o a mamá: Todos eran españoles y todos luchaban por España, cada uno según su concepto y su idea de ella. Y por tanto tan error fue durante 40 años considerar como los buenos a los de Franco y como los malos a los republicanos, como pretender hacerlo ahora al revés.
Una cosa es cierta, clara, cristalina, incontrovertible: Unos ganaron y otros perdieron. Y eso, pese a que no guste a muchos, es lo que ocurrió. Pretender ahora inventarse la Historia de nuevo para hacer que ganen los perdedores (aunque todos perdimos) es una estulticia que sólo cabe en un documental tan estúpido e inverosímil como aquel que hicieron los de La Sexta (¿Hitler paseando por Cibeles? ¿El REAL Madrid se llama Madrid CF sólamente?) como una consecuencia más de la militancia que hacen en la cadena de Mediapro y en su panfleto "Púbico" de un republicanismo papanatoide y un anticatolicismo trasnochado. Yo mismo soy republicano y no soy católico, pero no soy gilipollas, y la República que quiero no se parece en nada a la que quieren ellos. Y por supuesto, menos aún a la República de 1931.
Pero claro: ¿Cómo he podido olvidar y no mencionar hasta ahora que Zetapé tiene un abuelo fusilado por las hordas fascistas? Ahí está la clave: El adalid de la "Alianza de las Civilizaciones" no es capaz de aliar opiniones civilizadas en su propio país; el líder cósmico del diálogo entre oriente y occidente no sabe dialogar con quienes llevan haciéndolo en España desde noviembre de 1975. Con quienes en 1977 decidieron cerrar las heridas abiertas casi 40 años antes. Prefiere reabrir las cicatrices (que por otra parte le importan un pimiento de piquillo a casi todo el mundo) para acabar dedicando una calle en León a su abuelo.
viernes 28 de noviembre de 2008
En el día de hoy...
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5 marineros comentaron:
Por suerte ganó quien ganó. Podemos mirarnos en la Europa del Este para ver lo que hubiéramos sido en caso de perder Franco. Sus errores y logros durante los años de su dictadura fueron los que fueron.
Y es historia y punto en boca.
Me parece muy bien que quien quiera encontrar el cadáver de su abuelo y darle sepultura lo haga. Pero eso no se puede judicializar la historia. Tampoco legislarla (Memoria histórica).
Y las ideas que le das a Garzón, no me sorprenderían. Yo le propuse otra.
Pero si éstos son los representantes de la cultura y la historia, el país está podrido.
Veo que cometí varias erratas.
Debería decir: "Podemos mirar hacia la Europa del Este" y "Pero no se puede judicializar la Historia".
Añado que en este país cualquier maestro Ciruela no sabe leer y pone escuela. Y la gente se lo cree.
Un saludo.
Jajajaja!!! Muy buena la propuesta para el supermegaultramagistrado. Yo pensé en varias cosas además de las que ponía en el post, como juzgar la extinción del pájaro dodo y los velociraptores (con lo que quedaría muy bien con los ecologistas), o por supuesto instruir el asesinato del Oetzi, el pobre tipo de la edad del bronce que encontraron cerca de Bolzano. Pero lo de Yahvé es perfecto.
Las peores guerras son las cíviles,porque son entre personas del mismo país.Lo que más me indigna es que al juez Garzón el sufrimiento de personas que de buena fe querían recuperar los restos de sus familiares le importa un bledo,lo que ha hecho este magistrado es distraér la atención de los verdaderos asuntos que nos importan a todos (paro,terrorismo,crisis económica,etc).Pero recordando esa década de los 30 en los años previos a la guerra civil,lo trágico es que ni la derecha ni la izquierda creían en la democracia,y se buscaron una excusa para aniquilarse.Coincido con no a todo miremos como estaba España en 1975 y como estaba la Europa del Este a finales de los 80 y principios de los 90.Como decía Julian Marias en su libro "La España inteligible" al hablar de la guerra civil,"justamente vencidos,injustamente vencedores",yo siempre he preferido pensar en las personas de bien que hubo tanto en la derecha como la izquierda que intentaron evitar esa carniceria que fue nuestra guerra civil.
Mucho me temo que hay algunos que viven en 1937. Están atrapados en un bucle temporal, y además no tienen intención de salir del mismo...
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