Transcribo literalmente una noticia de El Mundo de hoy, que toma como fuente a la BBC:
"BAGDAD.- Un futbolista iraquí recibió, en Hilla, un tiro mortal en la cabeza cuando se disponía a marcar el gol del empate entre dos equipos locales rivales. El artífice del disparo fue un espectador, que fue inmediatamente arrestado."
Ya, ya sé que en occidente también ocurren salvajadas en algunos campos de fútbol. Que los barras bravas argentinos mueren a menudo en los estadios, y que lo de Heysel en Bruselas cuando la final de la Copa de Europa entre la Juventus y el Liverpool no está tan lejano en el tiempo. En la civilizada Europa a veces también se va a un estadio de fútbol a morir.
Pero no voy a hablar de fútbol en este post. No voy a hablar de hooligans borrachos tomando al asalto una ciudad. Ni de skinheads zumbados que brazo en alto gritan Heil, Hitler! en vez de limitarse en sus insultos a tres o cuatro generaciones de la familia del árbitro. Que sería lo normal: De toda la vida se insulta al árbitro, al juez de línea y hasta al utillero del equipo visitante si es menester. Y luego a casa relajaditos, a cenar y a la cama.
A lo que voy aquí es a la clase de descerebrados que tenemos como compañeros de especie. Porque por increíble que parezca, el iraquí que descerrajó un tiro en la cabeza del delantero centro del, pongamos Hilla FC, pertenece a la especie humana. No, no había violado y troceado a su hija. No le había robado la pensión a su padre. Ni siquiera le había sisado en el cambio del café. El crimen del delantero fue estar a punto de empatar un partido de fútbol.
Y no es lo de menos el lugar donde ha ocurrido el asunto. A riesgo de ser tildado sin piedad de racista, xenófobo y peligroso ultra neonazi (que no soy), el asunto ha ocurrido en Iraq. En un país bajo una civilización donde la vida humana tiene el valor de una "X" en la quiniela.
Tanto avisaron godos, suevos, alanos y demás tribus germánicas con invadir Roma, que al final Alarico cayó sobre ella y poco después en 476, Odoacro finiquitó formalmente el Imperio occidental. Y tanto están avisando los nuevos bárbaros que la nueva Roma está en peligro. Occidente entero, Europa y EEUU sobre todo, son la nueva Roma con los "bárbaros a las puertas".
Los tenemos a las puertas de casa. Ya han actuado en Nueva York, en Madrid o en Londres. Docenas de veces se ha conseguido impedir en los últimos momentos que otras grandes ciudades del mundo sufrieran ataques parecidos. Incluso, y eso es lo peor, los tenemos dentro de casa en muchos casos: los que pusieron las bombas en Londres eran ingleses. Eran musulmanes ingleses. Tan ingleses como una botella de Tanqueray, el tradicional retraso en la línea Piccadilly o un orondo hooligan tatuado bebiendo su séptima pinta de cerveza.
Hace muchos meses escribí un post titulado "La Guerra de los mil años", en el que aludía a las continuas amenazas de Al Qaeda sobre la reconquista de "su" Al Andalus. La granada en la parte baja del escudo de España es una especie de afrenta para ellos. Quinientos y pico años después siguen empeñados en que el llorón Boabdil les traicionó al entregar Granada.
Y mientras tanto, nosotros estamos pensando en admitir a Turquía en la UE. O mejor dicho, lo están pensando nuestros gobernantes. Si se hiciera una encuesta en Europa sobre la incorporación de Turquía, estoy seguro de que el NO ganaría al 90%. Claro que también habría ganado el NO sobre la entrada de Rumanía, Bulgaria y algún otro país de los nuevos. Pero esa es otra historia. A los políticos, la opinión de la gente en este caso, como en todos, les da exactamente igual.
Y es que entre los bárbaros quiero añadir a muchos rumanos, albaneses, kosovares, rusos y demás fauna "europea" (al menos geográficamente) que ha entrado en la verdadera Europa en los últimos años. No considero que nosotros, los ciudadanos de Europa occidental, seamos los exclusivos garantes de los valores que nos hacen únicos: No tengo empacho en dar a países como Hungría o República Checa un estátus similar, aunque hayan pasado cuarenta años bajo el yugo comunista. Pero a los carniceros de otros países del este que se han dejado caer por aquí últimamente no es que no les dé el título de "europeos": es que me resulta muy difícil darles el título de "seres humanos".
No tengo tampoco nada contra los turcos. Vas a Estambul y aparte del rollo ese del "tea... apple tea... cocacola... oransyius..." cada tres minutos en el ferry que va por el Bósforo, lo demás es estupendo y es un país bastante civilizado, al menos en las grandes ciudades. Salvo unas cuantas salvajadas contra los kurdos, los turcos no son como los iraquíes y otras joyas de la humanidad que viven en esa zona del mundo. Es un país miembro de la OTAN... pero de ahí a ser miembro de la UE va un trecho muy, muy largo.
Sin embargo, Turquía no es el problema. Los bárbaros, como hemos visto, pueden estar en la mismísima Inglaterra. El domingo pueden estar en el Emirates Stadium animando al Arsenal con la camiseta de Cesc Fábregas, y el martes convertir en carne picada a algunos de sus compañeros de tribuna en un tren de la línea Bakerloo.
Mientras tanto, nuestro líder mundial Zetapé parece haber aparcado su Alianza de Civilizaciones. La crisis económica le ocupa todo el tiempo, aunque lo hace tan discretamente que ni nos enteramos. Su alianza es ya sólo el nombre de una sala en la sede de la ONU de Ginebra con una cúpula de Barceló que parece caerse. A Zetapé nadie le dijo que lo importante era hacer una Alianza de los Civilizados: No tengo mucho interés en aliarme con gente que le pega un tiro en la cabeza al delantero centro del Hilla FC en el momento de rematar a gol.
Los romanos no escucharon las señales. Los bárbaros llegaron a las puertas de Roma, entraron sin llamar y saquearon la ciudad y el imperio. ¿Estamos nosotros sordos, o qué?
lunes 16 de marzo de 2009
Bárbaros a las puertas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





















































3 marineros comentaron:
Sí, algunos están muy sordos y no le quieren poner pilas al sonotone.
Y no, no. La Alianza de civlizaqué no está aparcada. Noticia de hoy.
Enhorabueno por vuestro post,teneis toda la razón del mundo,no hay más que ver las manifestaciones en contra de Israel rezumaban odio,xenofobia,etc.Os digo una cosa estoy con Israel,por hablar de democracia frente a barbarie,sin entrar en cuestiones políticas,hay infinidad de razones,pero solo os voy a nombrar una,cuando mueren palestinos en las calles de Israel la gente no sale a celebrarlo a las calles.Un saludo.
complicado problema y en parte estoy de acuerdo con ud. Sin embargo, la primera amenaza que tiene occidente no viene de fuera, está dentro: son nuestros políticos, nuestros banqueros y nosotros mismos, incapaces de verlo.
Después, sin duda es el integrismo musulmán, que sin la ayuda de occidente (iniciándose en el triángulo Bin laden, Cia, guerra de Afganistán, siguiendo por intereses petrolíferos, Sha de Persia, etc,etc)quizás no hubiera alcanzado la virulencia actual. Pero, desde luego, no por nuestros errores pasados vamos a olvidarnos de los logros de Occidente, que tomados en su conjunto, que han conseguido las sociedades más justas, solidarias, ricas y desgraciadamente estresadas de toda la historia de la humanidad y a los que (olvidando a los primitivistas)debería de aspirar el resto de la humanidad.
Publicar un comentario en la entrada