
Siempre me había preguntado por qué a la pandemia de gripe de principios del siglo XX se le llamó "la gripe española". Lo que pasa es que cuando me lo preguntaba no tenía un ordenador a mano para consultar al oráculo Google, y cuando estaba delante del teclado no me acordaba de mi duda epidemiológica. Finalmente con esto de la gripe porcina coincidieron un día la duda existencial y el acceso al PC, con lo que descubrí que la gripe en cuestión que mató a hasta 100 millones de personas no comenzó en Cuenca. El motivo de llamarla "gripe española" o "Spanish flu" es que como casi toda Europa y EEUU estaban en mitad de la Primera Guerra Mundial, la prensa de esos países no hablaba de la enfermedad debido a la censura. Sin embargo, como España no estaba metida en la guerra en la prensa española se hablaba con libertad de ella, y por tanto a casi todos les parecía que sólo España estaba afectada con la enfermedad. Lo cierto es que parece que el "paciente cero" estaba en Kansas, un poco lejos de Albacete, Cuenca o Villanueva del Pardillo.
Una vez que me he quedado tranquilo al saber que mi país no es responsable, ni siquiera indirecto, de la muerte de los casi 100 millones de enfermos de influenza, vuelvo a la expresión que da nombre a este post para afirmar que estamos ante otra pandemia, esta vez de alcance sólo español.
Un virus se ha extendido a lo largo y ancho del país. No encuentro otra explicación a lo que pasa aquí, y ni siquiera se conoce un Tamiflu que pueda curar el comportamiento errático, enfermizo y masoquista de mis conciudadanos. Un Tamiflu con nombre de oposición política al des-Gobierno de España.
La semana pasada tuvo lugar el anual debate sobre el estado de la Nación. Una vez acabado (no seguí ni un sólo minuto) las encuestas dan como ganador por K.O. a Zetapé. Y el problema es que no me extraña ni lo más mínimo. ¿Cómo, con la que está cayendo, el patético presidente que sufrimos puede salir indemne de esta batallita? La respuesta es que el auténtico Bambi de la política española no es el que creíamos. El verdadero cervatillo de Disney es Mariano Rajoy y su simpática pero patética cohorte de palmeros. El virus, contrariamente a lo que se pueda pensar, no es Zetapé: La verdadera enfermedad que tiene a media España en cama con 40º de fiebre sin ir al trabajo es el Pardillo Popular.
No, no es que el paro sea culpa de Rajoy, ni mucho menos. Los cuatro millones y pico de desempleados tienen bastante con buscarnos la vida por ahí como para hacer leña del "líder" popular. La culpa de (no todos) los parados es de la lamentable, patética, pasiva, engañosa, indolente política del Gobierno. Si no se hace nada más que el Plan E (Estulto), los parados seguirán cayendo como goles en la cuenta a favor del Barça. Tanto parados como goles del Barça son dos desgracias, de dimensión diferente, eso sí. Al menos desde mi modesto y vikingo punto de vista.
Pero la culpa de que sean Zetapé y la meliflua Salgado los que guíen los designios económicos de España sí es de Mariano Rajoy. Y es que ni siquiera yo, votante popular desde 1986, voy a darles ni un solo voto de confianza más. Lo dije hace un año, tanto antes como después del congreso-aclamación que tuvo lugar en Valencia tras la derrota en las generales de 2008. Cuando haces lo mismo, obtienes el mismo resultado en el mejor de los casos. Y en Valencia, en lugar de producirse una catarsis en el partido que llevara al PP a la Moncloa en 2012, se optó por continuar casi con las mismas estrategias que han conducido a dos derrotas consecutivas.
Si en 2004 hubo un atentado en Madrid que puede justificar la derrota (otra cosa es que se perdió por lo mal que el PP gestionó el tema, pero eso es otra cuestión que no se trata aquí), en 2008 no ocurrió nada que distorsionase los comicios como cuatro años antes. O mejor dicho, lo que ocurrió es que había un parvenu en Moncloa que es el peor Presidente del Gobierno desde 1975, y al perder Rajoy otra vez, quedó como el peor candidato desde 1975.
La verdad es que ha habido candidatos peores, porque me acuerdo de Hernández Mancha por el PP y de Almunia por el PSOE, pero ya hablaremos otro día de los candidatos anteriores.
El virus de gripe política española no ha conseguido contagiar al resto de Europa: En Francia el nuevo Napoleón Sarkozy no se dejó ganar por Ségolène Royal, más conocida como "La Zapatera". En Alemania la escotada Merkel venció al antipático Schröder. En el Reino Unido, los conservadores van a derrotar a los laboristas en cuanto se produzcan las elecciones con toda seguridad, y el aburrido Gordon Brown dejará Whitehall en breve. Finalmente, en Italia Berlusconi arrasó al melifluo Prodi, aunque en este caso creo que los italianos no han salido ganando (y no deja de ser gracioso que "prodi" signifique en italiano "valientes"), pero aunque resulte un consuelo estúpido siempre sabremos en España que tener a Zetapé no es lo peor que nos podría ocurrir: Berlusconi podría haber sido español.
Así, con los casos italiano y español se demuestra una vez más que como decía Oscar Wilde (perdón por citar al más tópico autor de citas) una persona no se define por la altura de sus amigos, sino por la de sus enemigos: Cuando Fernando Alonso ganó el mundial de Formula 1, lo hizo con Schumacher en activo corriendo para Ferrari, y la victoria del español tuvo un valor muy diferente a si la hubiera conseguido con el alemán ya retirado. Igual ocurre con el número 1 en la ATP de Rafael Nadal, que se ha producido con Federer en las pistas. Y ya dijo Jorge Lorenzo que quiere ganar el mundial de MotoGP mientras el dorsal 46 de Valentino Rossi sigue paseándose por los circuitos, porque ganarlo sin él no tiene el mismo valor.
Si a Zetapé le pones delante a Rajoy, la consecuencia es el triunfo del indocumentado e ignorante individuo que arrastramos como presidente desde hace cinco largos años. Y claro, parece que ZP ha sido refrendado por los españoles, cuando lo que me temo es que los españoles querían a alguien con un perfil diferente al sinsorgo Mariano. Zetapé ganó por mentiroso, pero también por incomparecencia de algún rival de una cierta altura. Y el problema no es ya lo que venimos sufriendo desde 2004: el problema es que veo que en 2012 las posibilidades de que vuelva a ganar son altas, porque parece ser que nuestro registrador de la propiedad excedente favorito planea una tercera intentona al poder.
Ya he dicho alguna vez que Marianete me hubiera parecido un buen presidente de haber ganado las elecciones de 2004. Hubiera tenido cuatro años para demostrar a los españoles que "podía". Ahora son los españoles los que le han dicho ya dos veces que "no puede". Y él, como si oyera llover. La pandemia parece que va a convertirse en endemia.
lunes 18 de mayo de 2009
La gripe española
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2 marineros comentaron:
Yo aprendí hace
poco que la famosa gripe criminal de 1918 apareció a raíz de unas
vacunas experimentales que los americanos inyectaron a la fuerza a sus
soldaditos antes de enviarlos a unas bases que el gobierno español les
había concedido en España. Los pobres hicieron el viaje en condiciones
espantosas, y lo que después propagaron por el mundo lo bautizaron
"gripe española." En 1976 inventaron una gripe porcina con sus
correspondientes vacunas, lo cual acabó en una avalancha de demandas
judiciales contra los fabricantes, ya que muchos vacunados murieron o
acabaron medio paralíticos con el síndrome de Guillain-Barré. Así que
esta vez el congreso ha otorgado inmunidad total a las farmacéuticas
por cualquier efecto secundario de estas vacunas. Además de esto, han
estado construyendo campos de detención (o sea de concentración) por
todo el país en los últimos 4 o 5 años. El más grande está en Alaska,
con capacidad para albergar a más de 2 millones de detenidos. De
momento están vacíos. Supuestamente son para hacer frente a
situaciones de "terrorismo". Ultimamente han hecho bastantes maniobras
militares para practicar en casos de "pandemia", cómo acorralar mejor
a los apestados, y cómo lidiar con los que se resistan a recibir la
vacuna si ordenan que todo el mundo se vacune
Aunque trabajo en Sanidad, voy a nergarme a la nueva vacuna.
y las cosas políticas (todos igual de corruptos y pusilánimes) no tienen que ver con estos genocidios actuales y sibilinos de las crminales farmaceuticas.
Fco Glez.
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